
Imagen: DAVIDSANTOS739 / Shutterstock
Entre enero de 2024 y julio de 2026, el Estado de México recibió 1.172,6 millones de pesos por los conceptos de juego y apuestas recogidos en los datos publicados a partir de una solicitud de transparencia, una cifra que permite dimensionar su aportación a las finanzas estatales durante ese periodo.
El desglose atribuye 632,9 millones de pesos al rubro que comprende loterías, rifas, sorteos y concursos, mientras que otros 539,6 millones corresponden a la captación de apuestas en casinos, aunque los ingresos de ambas categorías retrocedieron al comparar los dos ejercicios anuales completos.
En casinos, la recaudación pasó de 227,5 millones de pesos en 2024 a 217,2 millones en 2025, una disminución cercana al 4,5%, mientras que los primeros siete meses de 2026 aportaron otros 94,9 millones, cuyo alcance debe analizarse considerando que corresponden a un periodo más corto.
La Cuenta Pública estatal de 2024 permite corroborar una parte de los datos, al registrar 259.324.281 pesos por el impuesto sobre loterías, rifas, sorteos, concursos y juegos permitidos con cruce de apuestas.
La caída conjunta fue de 24,8 millones de pesos entre 2024 y 2025, al pasar de 486,8 millones a 462 millones, lo que equivale a una contracción nominal del 5,1% y confirma que el retroceso alcanzó las dos categorías incluidas en el desglose.
El rubro de loterías, rifas, sorteos y concursos concentró la mayor pérdida, con 14,5 millones de pesos menos y una reducción del 5,6%, mientras que la captación de apuestas en casinos disminuyó otros 10,3 millones, equivalentes al 4,5% de lo obtenido el año anterior.
Ese resultado contrasta con el aumento de la recaudación por apuestas reportado en la Ciudad de México, aunque las diferencias de periodos e impuestos impiden una comparación directa, por lo que el retroceso mexiquense tampoco basta para concluir que existe una caída generalizada del juego en el país.
Los ingresos fiscales muestran cuánto recibió el gobierno, pero no permiten identificar por sí solos si hubo menos jugadores, menores apuestas o cambios en el cumplimiento tributario, por lo que atribuir el descenso a una pérdida de interés por los casinos requeriría información adicional sobre su operación.
La desaceleración del iGaming en México aporta contexto a esa discusión, aunque describe un mercado y un periodo diferentes, de modo que sus conclusiones no explican automáticamente lo ocurrido con la recaudación mexiquense entre 2024 y 2025 ni permiten establecer una relación causal entre ambos fenómenos.
El balance disponible sitúa la caída en los dos ejercicios completos, 2024 y 2025, mientras que los datos hasta julio de 2026 amplían el acumulado a 1.172,6 millones de pesos, una aportación sostenida a las arcas estatales pese al retroceso registrado el año anterior.
Loading …