
Foto: Digineer Station
En los últimos años, México se ha consolidado como uno de los mercados más importantes de América Latina. Así, en una industria en crecimiento con una perspectiva favorable para el futuro, como lo señalan estudios como el de Mordor Intelligence, comienza a ganar relevancia el uso de factores adicionales como la certificación tecnológica por parte de plataformas de apuestas y casinos.
Actualmente, una práctica que ha tomado mayor fuerza en el sector es la de hacer uso de agregadores como MAC88 que implementan el uso de certificaciones como la GLI-19. Esta última es una certificación que acredita el cumplimiento de ciertos criterios para el control operativo y la protección de los jugadores.
De este modo, este tipo de estándar se ha convertido en sinónimo de confiabilidad y su exhibición representa el cumplimiento de procedimientos y características tecnológicas específicas. Esta característica incluso puede ayudar en la toma de decisiones de autoridades reguladoras, ya que su aplicación no equivale a una licencia que en México solo es autorizada por la SEGOB a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos.
Del mismo modo, otros operadores y agregadores han aprovechado el uso de la infraestructura B2B (business-to-business) para ayudar en la consolidación de plataformas y proveedores. Tal es el caso de Gamingtec, un proveedor internacional de software para iGaming B2B, que brinda la posibilidad de acceder a productos de casino en línea y apuestas deportivas en un solo sistema. La compañía que también se ajusta a distintas regulaciones, incluida la de México, y cuenta con certificaciones GLI.
Del mismo modo, se encuentra el caso de SkillOnNet con Ready Play o Konami para expandirse en el país, aprovechando el uso de un ecosistema tecnológico que facilita el ingreso de contenidos a plataformas como Play Uzu, asegurando también la aplicación de diversos criterios de certificación.
Si bien la certificación no representa la legalidad de brindar servicio, sí representa el cumplimiento de ciertas medidas de seguridad y control. Específicamente, el certificado GLI-19 se centra en sistemas de juegos interactivos y se relaciona con la seguridad de la plataforma, la gestión de cuentas de los jugadores, la aplicación de controles operativos y la integración necesaria para juegos online regulados.
De la misma manera, la certificación GLI-33 es un sello que se aplica a sistemas de apuestas sobre eventos y representa que se han establecido criterios técnicos para la gestión de apuestas online y deportivas.
Al final, este tipo de certificados no solo representa un atributo técnico, sino que, para el jugador, puede transmitir confianza y seguridad. En tanto que, para las autoridades, que deben realizar auditorías, disponer de sistemas certificados puede contribuir a demostrar la integridad de los sistemas y facilitaría la evaluación de plataformas que buscan ingresar al mercado regulado, sobre todo en un momento en que se han endurecido los criterios contra el lavado de dinero.
Así, el futuro de la industria del iGaming en México y su nivel de competitividad no solo depende de contar con un extenso catálogo u ofertar atractivas promociones, sino que también depende de optar por el uso de una infraestructura adecuada para sostener las operaciones de la plataforma.
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