
Imagen: Octavio Hoyos / Shutterstock
Según evaluaciones publicadas por medios especializados, como Expansión, se proyecta que la hacienda pública podría dejar de recaudar cerca de 2,025 millones de pesos en 2026, y otros 2,155 millones de pesos en 2027. Esto derivado del estímulo fiscal que se otorga a Lotería Nacional para sorteos del 40% del IEPS.
Esta renuncia recaudatoria equivaldría al 0.0054% del PIB. Es un beneficio fiscal que constituye un trato diferenciador y exclusivo para la institución, y que tiene entre sus objetivos destinar recursos hacia la asistencia pública en proyectos que apoyen a los sectores más vulnerables.
El primer día del mes de enero de 2026 entraron en vigor las modificaciones fiscales correspondientes al Paquete Económico que propuso la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, donde se incluyó el aumento de hasta el 50% sobre el Impuesto Especial sobre Producción y Servicio en relación a la actividad de juegos y sorteos.
Es un aumento que representó 20% en relación al gravamen original, estimando obtener una recaudación de hasta 5 mil millones de pesos para el 2026 por este concepto. Uno de los principales argumentos para esta modificación se centraba en fortalecer las finanzas públicas y alinear la carga fiscal de la industria de acuerdo a estándares internacionales.
Asimismo, se establecieron lineamientos más explícitos sobre la aplicación del impuesto a las plataformas en línea, incluyendo servicios que se prestan desde el extranjero, mientras que también se contemplan sanciones severas para los operadores que no logren acreditar el pago de estos impuestos.
En contraste, LOTENAL, como institución vinculada con la asistencia pública, mantendrá el beneficio del crédito fiscal del 40% sobre el IEPS. Este beneficio deriva de un decreto que opera estrictamente sobre la administración interna de Lotería Nacional y busca mitigar el impacto que podría afectar directamente el aumento de la tasa del IEPS.
Se argumentan que el estímulo se centra en mantener los objetivos de la institución, que es contar con suficientes recursos para destinarlos a la asistencia pública y programas de salud, educación y bienestar social. Así, el crédito del 40% simplemente se resta contra el IEPS que en teoría debería pagar la institución en relación a las actividades de juegos y sorteos.
En consecuencia, se trata de un beneficio que se centra en ayudar al operador estatal que afecta a la recaudación pública prevista. Asimismo, expertos han advertido que el trato diferenciado para el sector privado puede generar un resultado contrario, como la proliferación del sector gris e ilegal que no se ajusta a prácticas de juego responsable.
Al final, el actual esquema fiscal representa una mayor presión sobre operadores físicos y digitales, sobre todo por un estímulo que busca sostener las operaciones de LOTENAL. Esta presión se puede acrecentar mientras no se cuente con un marco regulatorio moderno y actualizado, del cual se espera la presentación de una nueva versión por parte de la SEGOB en los próximos días.
Loading …