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La inteligencia artificial comienza a modificar los riesgos que enfrentan los operadores de juegos de azar. El estudio Blindar el Juego 2026 encontró que el 57% de los encuestados ya identificó intentos confirmados de fraude de identidad mediante deepfakes o contenidos generados con IA.
Un 24% aseguró haber registrado múltiples casos confirmados y otro 33% detectó casos aislados. A ellos se suma un 10% que sospecha haber recibido ataques de este tipo, aunque todavía no ha conseguido confirmarlos.
Los resultados tienen una relación importante con el mercado mexicano, ya que el 86% de las empresas representadas en la muestra opera en México. El estudio reunió a 42 profesionales de diferentes mercados latinoamericanos, por lo que sus resultados no corresponden exclusivamente al país.
El informe también muestra que el 34% de los participantes percibió un aumento de los intentos de fraude durante los últimos 12 meses, mientras otro 33% señaló que se mantuvieron prácticamente iguales. En conjunto, dos de cada tres operadores se encuentran igual o peor que hace un año.
Los datos amplían el panorama presentado sobre cómo los fraudes en iGaming aumentan en Latinoamérica mientras México se mantiene estable. Ahora, deepfakes, identidades sintéticas y ataques de inyección aparecen entre las amenazas que obligan a las plataformas a reforzar sus sistemas de verificación.
La expansión de estas amenazas contrasta con el nivel de preparación de las empresas consultadas. Aunque el 81% considera que su infraestructura tecnológica está al menos medianamente preparada frente al fraude de próxima generación, apenas el 29% afirma encontrarse bien o completamente preparado.
El estudio también identifica debilidades en los sistemas utilizados para comprobar quién está detrás de una cuenta. Entre los problemas señalados aparecen la verificación documental sin autenticación antifraude y los sistemas biométricos que comparan rostros, pero carecen de pruebas suficientes para confirmar la presencia de una persona real.
Para el mercado mexicano, esta transformación coincide con un periodo de crecimiento del canal digital y con un debate todavía abierto sobre sus reglas. La regulación del juego online en México es obsoleta, mientras la industria incorpora tecnologías capaces de generar nuevas formas de suplantación de identidad.
Único plantea que la respuesta debe extenderse más allá del registro inicial, mediante controles capaces de vincular rostro, documento y actividad durante diferentes momentos del ciclo del jugador. El informe sostiene que los riesgos pueden reaparecer posteriormente en depósitos, juego, retiros o reingresos.
El impacto del fraude también alcanza los ingresos de los operadores. Según Blindar el Juego 2026, el 48% de los participantes calcula pérdidas de entre 1% y 5% por esta causa, mientras otro 14% las sitúa entre 5% y 10%.
El desafío también pasa por reforzar la seguridad sin perjudicar la experiencia de los jugadores legítimos. Solo el 8% mide el abandono en cada etapa del proceso de verificación, frente a un 38% que reconoce no medirlo.
Para México, estos desafíos aparecen mientras continúa el debate sobre una normativa digital que la AIEJA considera obsoleta. El informe propone avanzar hacia controles continuos que conecten señales biométricas, transaccionales y de comportamiento durante todo el ciclo del jugador.
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